Con la ayuda de un hada sonora para abrir las mentes y un sombrerero como guía para descubrir la magia de saberes que habitan en nuestros territorios, se hizo el lanzamiento de la Escuela de Desarrollo y Paz con derroche de creatividad y lúdica para introducir su sentido, su propuesta pedagógica y sus metodologías.

En una puesta en escena llena de colorido y música, se invocaron distintas rutas del conocimiento de los que en medio de situaciones adversas, aprendieron a valorar la concertación, el diálogo, las distintas culturas y perspectivas para darle vida a procesos de desarrollo y paz con sabor local.
El sombrerero dispuso su cuerpo como si se alistara para un viaje en burro, en canoa o en avión e invitó al público asistente: “¡Vamos a conocer la magia de los que saben!; vamos a la costa a vivir la escuela de desarrollo y paz; vamos para el sur, bien abrigados; vamos por el río hacia el Caquetá, cuidado con las pirañas”.

Al final, todos los asistentes repitieron al unísono: Escuela de Desarrollo y Paz. Aprender viviendo y vivir aprendiendo.