Antecedentes

El Programa Nuevos Territorios de Paz (NTP) surge a partir de las experiencias y aprendizajes provenientes de procesos apoyados por la Unión Europea (UE) y el Gobierno Nacional a través de instrumentos como Laboratorios de Paz (LP). Estos procesos han promovido y afianzado iniciativas donde la población civil ha tenido un rol protagónico en el marco de movimientos amplios y participativos, que apoyados en los instrumentos propios del Estado de Derecho, han favorecido el desarrollo, la paz, la gobernanza y la construcción de región en zonas altamente afectadas por la violencia Magdalena Medio, Oriente Antioqueño, Montes de María, Meta, Norte de Santander, Cauca y Nariño. Dichos instrumentos se han constituido en mecanismos pacíficos de resistencia, protección y arraigo para la población civil en un contexto de violencia generada por los grupos armados ilegales.

 

Nuevos Territorios de Paz busca apoyar iniciativas locales y regionales que ayuden a promover el desarrollo socioeconómico y la convivencia pacífica ciudadana con el apoyo de instituciones públicas y privadas, para garantizar el ejercicio formal y legal de una sociedad democrática.

 

En octubre de 1995 surgió el Programa de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio, PDPMM, primer PDP del país. Inició a través del consorcio entre el Centro de Investigación y Educación Popular y la Sociedad Económica de Amigos del País (CINEP-SEAP). Para 1998, la Unión Europea dentro de su figura de cooperación internacional, empezó a aportar a este PDP con la creación de los Laboratorios de Paz (LP), que buscaron apoyar los procesos de construcción de paz del PDPMM y crear otros diseñados con base en las necesidades y propuestas de la población, interesada en recomponerse de los golpes vividos y ávida de conocimiento y espacios propicios para poder ser partícipe de la construcción de su paz; en un nuevo modelo de sociedad, con mejores condiciones de vida de las comunidades, con iniciativas de inclusión socioeconómica, con organización y participación de la sociedad civil, y con fortalecimiento y reconstrucción de confianza en la institucionalidad.

Eso fue lo que los LP quisieron explorar y forjar, en sus fases que fueron avanzado por diferentes regiones, con los saldos pedagógicos de los aprendizajes en doble vía: Laboratorios de Paz: LP I, LP II y LP III; luego el programa Desarrollo Regional Paz y Estabilidad: DRPE IDRPE II, y en la actualidad el programa Nuevos Territorios de Paz, NTP; todo ello a medida que se expandían por más territorios estratégicos, y con la constitución de nuevos PDP, que al año 2016 suman 26 en el país.

Laboratorio de Paz I

El objetivo fue establecer en 30 municipios del Magdalena Medio una Laboratorio de Paz que, a través de la defensa de los Derechos Humanos básicos de todos los habitantes y el impulso del desarrollo humano sostenible, contribuyera significativamente a la convivencia ciudadana, fortaleciera el diálogo y la paz y mostrara caminos eficaces y viables en la superación del conflicto armado; para aplicarse en otras regiones de Colombia.

En la fase I (2002-2005), contó con un presupuesto de EUR 42.2 millones por parte de la UE y 7.4 millones de contrapartida nacional, y trabajó en cuatro ejes estratégicos definidos en los planes operativos globales: cultura de paz y derechos integrales, actividades productivas, infraestructuras sociales y fortalecimiento institucional.

La fase II definió como ejes estratégicos: escenarios de paz, concertación y Derechos Humanos; procesos sociales, culturales y gobernabilidad; y procesos productivos ambientales para la equidad y el desarrollo sostenible.

Laboratorio de Paz II

El objetivo fue establecer y consolidar en Norte de Santander, Oriente Antioqueño y Macizo Colombiano, espacios y procesos territoriales, institucionales y sociales, económicos y culturales, priorizados y sostenibles, resultando en un menor nivel de conflicto y violencia, así como de vulnerabilidad de la población. El Programa tuvo un presupuesto de EUR 33 millones por parte de la UE y EUR 8.4 millones por contrapartida nacional.

Los ejes estratégicos definidos en el plan operativo global fueron: implementación de una cultura de paz basada en el fortalecimiento del diálogo de paz, el respeto de los Derechos Humanos y una vida digna; gobernabilidad democrática, fortalecimiento institucional y participación ciudadana; desarrollo socio-económico sostenible que mejorara las condiciones de vida de la población en armonía con el medio ambiente.

Los ejes transversales fueron: toma de conciencia sobre las raíces del conflicto, formación y educación, intercambio de conocimientos y experiencias.

Laboratorio de Paz III

El objetivo fue establecer y consolidar iniciativas políticas de paz y desarrollo equitativo en el país en concertación entre la sociedad civil y el Gobierno colombiano, en función de espacios y procesos territoriales, institucionales, sociales, económicos y culturales, priorizados y sostenibles, que contribuyeran a generar insumos para la construcción de política pública y cuyo resultado fuera menor nivel de conflicto y violencia en las regiones de Montes de María y Meta.

El presupuesto de parte de la UE fueron EUR 24.2 millones y EUR 6.05 millones de contrapartida nacional. Los ejes estratégicos fueron Paz, Derechos Humanos y vida digna; gobernabilidad participativa; desarrollo integral sostenible; grupos étnicos; mujeres, jóvenes y otras iniciativas de Paz; políticas públicas de Desarrollo y Paz dirigidas a las causas de la violencia y la violación de los Derechos Humanos.

DRPE I

Su objetivo fue apoyar a las comunidades y autoridades locales en zonas afectadas por la violencia, a través de iniciativas sociales, políticas y económicas para un desarrollo regional incluyente y una coexistencia pacífica en las regiones de Norte de Santander, Oriente Antioqueño, Bajo Magdalena, Magdalena Medio, Canal del Dique, Cesar, La Mojana y el Macizo colombiano Alto Patía.

DRPE II

Su objetivo fue apoyar iniciativas estratégicas de tipo social, político, económico y cultural para el desarrollo regional y la convivencia pacífica mediante iniciativas de desarrollo humano territorial, alternativo y socio económico en las regiones de Montes de María, Meta, Macizo colombiano y Alto Patía, para que las poblaciones productoras de cultivos ilícitos dispusieran de alternativas legales y sostenibles de sustento económico.

Los Programas Regionales de Desarrollo y Paz, agrupados en la Redprodepaz, han desarrollado una amplia trayectoria en la construcción de paz en medio del conflicto; lideran y acompañan iniciativas territoriales y cuentan con experiencias de impacto en las regiones, con aprendizajes útiles y ejemplares para el diseño e implementación de políticas de desarrollo, paz y reconciliación.