¿REGRESAN LOS SONIDOS DE LAS BALAS POR PARTE DE LAS FARC?

 

Imagen: Colprensa

La transición del gobierno del ex presidente Juan Manuel Santos al del nuevo mandatario de los colombianos Iván Duque ha sido bastante difícil para distintos sectores de la sociedad colombiana. Las organizaciones de base social y comunitaria, los grupos de víctimas, los habitantes de zonas golpeadas históricamente por el conflicto y en general todo el país avanza en medio de la expectativa del actuar del nuevo gobierno.

El principal temor manifestado por las comunidades es un posible rearme por parte de las disidencias de las FARC, un hecho que al parecer deja de ser un supuesto tal como lo informó el diario The New York Times en septiembre de este año en su reportaje El regreso a las armas de los exguerrilleros de las Farc” en donde indica que según Insight Crime, organización que estudia grupos de delincuencia organizada, hay unos 2800 guerrilleros disidentes de las Farc; es decir, cerca del 40 por ciento de los integrantes que tenía el grupo antes de los acuerdos de la Habana.

¿Cuál debería ser entonces la posición del gobierno actual ante este hecho?

Más allá de buscar culpables o determinar cuáles son los factores de un posible fracaso de lo acordado en Cuba. El presidente Iván Duque y su equipo debe tener presente que Colombia no debe retornar a los tiempos de los desplazamientos, del llanto de las madres, del impedimento para que cientos de niñas y niños puedan acudir a sus escuelas y recibir una buena educación y mucho menos de quitarle la esperanza a muchas comunidades que buscan regresar a sus tierras para apoyar el crecimiento económico y social del país.

Lo más importante, este gobierno no puede ignorar la vergonzosa cifra de más de 200 mil muertos debido a los años de conflicto armado en Colombia.

Sabemos que hasta ahora se han cumplido 2 meses de la llegada de Iván Duque a la Casa de Nariño, él en compañía de su gabinete siguen evaluando lo que dejó el pasado gobierno,  y aunque no muestran aún una posición clara de mantener lo acordado en la Habana, “Construyendo País” que es el lema principal de las visitas del mandatario a las diferentes regiones, debe inclinarse hacia una construcción incluyente, en donde todos los sectores puedan incidir en mantener y fortalecer una paz estable y duradera, con las suficientes garantías para que quienes han decidido retornar a la vida civil no se desilusionen debido a la falta de oportunidades: agarren los fusiles, retornen al monte y vean nuevamente como opción la guerra.