Estrategia de Fortalecimiento Organizacional (EFO) de Organizaciones Sociales de Base (Corporación de Desarrollo y Paz del Canal del Dique y la Zona Costera)

El primer momento de esta experiencia está relacionado con la concepción de la escuela de pescadores apoyado por la Conferencia Episcopal Italiana y el acompañamiento técnico de INTERTEAM Suiza desde el año 2013, donde se buscaba un modelo de generación de capacidades para organizaciones sociales de base (OSB), principalmente asociaciones de pescadores. Se crearon dos modelos: La Casa Riomar y el ciclo de acompañamiento. La casa Riomar hace referencia a la zona geográfica donde están ubicadas las organizaciones sociales de base del Canal Del Dique (río) y Zona Costera (mar) y contempla un modelo de competencias organizacionales que sirven como marco conceptual del acompañamiento y fortalecimiento de las comunidades. El modelo está centrado en tres capacidades claves: capacidad productiva, capacidad de relacionamiento y capacidad de emprendimiento. El otro modelo es el ciclo de acompañamiento que representa un típico modelo de cambio organizacional y describe como la entidad facilitadora se acerca a la comunidad en silencio, la escucha, discierne con la gente para entender serenamente su realidad, construye participativamente su proyecto de vida, junta esperanzas y actores, interioriza el proceso desde la recuperación de las autonomías y liderazgos comunitarios y aprende de los procesos instalados, errores cometidos y buenas prácticas realizadas.

El segundo momento clave de la conceptualización de la estrategia de fortalecimiento organizacional viene con el megaproyecto del Fondo Adaptación en el año 2014 donde en el marco del segundo componente “Generación de ingresos, estabilización socioeconómica y de gestión cultural y ambiental” se realizó un diagnostico territorial participativo y se identificaron diferentes líneas productivas desde los activos y potencialidades del territorio después de los efectos de la ola invernal que dejó un territorio golpeado pero también con una tierra fructífera para diferentes productos locales (Yuca, ñame, maíz, melón, piña, hortalizas etc.). Pensando en un fortalecimiento organizacional más eficaz y eficiente se estructuró el acompañamiento de las organizaciones en 6 líneas temáticas y se pensó en un concepto innovador de generación de capacidades, donde organizaciones fuertes (que se denominaron “Madres”) apoyaran a las organizaciones más débiles (se denominaron “hijas”) fomentando la asociatividad rural desde las 6 líneas temáticas (hortofrutícola, piscícola, pecuaria, agrícola y sociocultural).

El concepto metodológico de la estrategia de fortalecimiento se base sobre la generación de capacidades en personas y organizaciones. Es un concepto relacionado con los conceptos de la cooperación internacional como el concepto de la “ayuda para la autoayuda” o “desarrollo de capacidades” que tiene como objetivo fortalecer a las organizaciones sociales de base de tal manera que ellas puedan planear, diseñar, gestionar y ejecutar sus propios proyectos e iniciativas ganando experiencia, liderazgo y autonomía en una visión de largo plazo.

El modelo de la casa RIOMAR nació en el contexto de la escuela de pescadores, una propuesta innovadora introducida por el PDP del Canal del Dique que trabaja con asociaciones de pescadores para darles una verdadera alternativa de vida a través de proyectos de piscicultura. Los objetivos de este proyecto no se redujeron a la producción de peces, sino también previeron el fortalecimiento de capacidades organizacionales, administrativas, políticas y de emprendimiento. Además, se identificaron diferentes niveles de madurez de las organizaciones de pescadores, lo que resultó en un modelo de tres capacidades claves en tres niveles de madurez, los cuales se denominaron “básico”, “en progreso” y “consolidado”.

Gráfico 1

 

En el universo de las organizaciones de base en el territorio de los 29 Municipios del PDP Canal del Dique se han escogido organizaciones de 6 líneas temáticas según diferentes criterios. Por cada línea se ha definido a partir de criterios una organización “madre” que jala el proceso de fortalecimiento organizacional incluyendo a otras organizaciones hijas en el ciclo productivo. Una organización madre es aquella organización social de base que por su experiencia, su nivel de relacionamiento y su alto nivel de madurez organizacional ha sido escogida como la organización encargada de fortalecer las organizaciones hijas dentro la misma línea temática con el fin de fomentar la asociatividad rural. Una organización hija a su vez, es una organización social de base dentro de una línea temática que con sus productos agropecuarios y/ o servicios está en la misma línea como la organización madre pero por su base social relativamente débil y su poca experiencia organizacional necesita fortalecerse más. Las organizaciones madres e hijas conforman una unidad productiva y una comunidad de aprendizaje que busca el mejoramiento continuo con el fin de sostener a todas las familias afiliadas a las diferentes organizaciones.

El acompañamiento se realiza en cinco fases descritas en el siguiente gráfico:

Gráfica 2

La experiencia muestra que es necesario un proceso de fortalecimiento basado en un modelo de capacidades sencillo y entendible (3 capacidades claves) y un modelo de acompañamiento sistemático (5 fases), que parta de la identificación, caracterización, diagnóstico y planificación de acciones en el territorio. El fortalecimiento organizacional tiene que estar directamente vinculado a una iniciativa productiva, pues sin proyecto productivo concreto y tangible, el proceso de fortalecimiento organizacional puede hundirse fácilmente. Las alianzas con entidades territoriales, principalmente con las alcaldías municipales son fundamentales para vincular este tipo de proyectos con los planes de desarrollo municipales en concordancia con el plan de desarrollo nacional. El fomento de la asociatividad rural y la continuidad a los procesos son vitales para la sostenibilidad. Apoyar a un número realista de organizaciones con una visión a largo plazo de tres (3) a cinco (5) años en vez de muchas pequeñas iniciativas con un apoyo puntual, en un par de meses. Los procesos sociales son complejos y los cambios lentos. Los procesos nos han mostrado, que hay más probabilidad de instalar procesos territoriales, si se apoya a las organizaciones de un nivel de madurez intermedio estructuradas en diferentes líneas productivas que pueden transformarse en organizaciones “madres” que jalan los procesos y ayudan a las pequeñas organizaciones ser parte del desarrollo de dichas líneas productivas o temáticas (concepto madres e hijas).